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POR QUÉ
LOS MODELOS EXISTENTES NO SON
APROPIADOS PARA ARIZONA EN EL SIGLO VEINTIUNO
Exigencias económicas: incorporando oportunidades
En el pasado, los elementos fundacionales de la economía de Arizona
eran el ganado, el algodón, el cobre, cítricos, y el control
climático. Pero en esta era de rápidos avances de conocimiento
especializado, en una economía impulsada por estos avances, la
clave para el desarrollo económico es la diversificación
económica. La diversificación tan sólo es posible
con la presencia de una fuerza de trabajo preparada –con la presencia
de lo que un observador cultural ha denominado “clase creativa”.
En un reciente estudio, Richard Florida, un profesor de desarrollo económico
regional de Carnegie Mellon, describe la emergencia de un nuevo sector
social—más de 30 por ciento de la fuerza de trabajo nacional—compuesto
por artistas, músicos, escritores, diseñadores, ingenieros,
científicos, y otros para los cuales la creatividad es una dimensión
esencial para su subsistencia. En esta capacidad, la creatividad es una
fuerza que impulsa el crecimiento de la economía, y casi, sin excepción,
asumo que la formación educativa es un determinante clave para
las ocupaciones que integran este grupo.
Vislumbro a los miembros de la clase creativa como trabajadores del
conocimiento—en las artes y las humanidades, en las ciencias y la
tecnología, en las profesiones, en los negocios, industria y gobierno.
Existe una correlación demostrable entre la presencia de trabajadores
del conocimiento en una economía local y su éxito. Los trabajadores
del conocimiento conforman una fuerza de trabajo flexible que ha tenido
acceso a la educación y que permitirá que aflore una economía
diversificada en Arizona en las próximas décadas.
Un ejemplo impactante es el crecimiento económico asociado con
las ciencias y la tecnología. Cada año, de 60 a 75 por ciento
del crecimiento económico es impulsado por avances tecnológicos,
y desde 1990, casi todos los avances tecnológicos han sido impulsados
por descubrimientos fundamentales científicos de la Academia universitaria.
La universidades producen trabajadores del conocimiento que impulsan la
economía. Si Arizona ha de prosperar, debe apoyar las instituciones
que promuevan la emergencia de una sólida clase de trabajadores
del conocimiento.
Arizona debe ser un lugar donde el ascenso social en las generaciones
sucesivas—llámese el sueño estadounidense—sea
aún posible. Nuestros distritos con preparatorias y universidades
locales tienen un papel fundamental en la tarea de producir una fuerza
de trabajo preparada, una fuerza que permita el ascenso social. Nuestras
universidades de investigación deben colaborar con nuestros distritos
escolares y universidades locales, y percibo que ASU será una fuerza
que impulsará esta colaboración.
Nuestra responsabilidad para con nuestros estudiantes comienza mucho
antes de que lleguen a esta universidad, y deseo que ASU sea una influencia
en su vida mucho tiempo después de haberse graduado. Espero expresar
esto claramente el día de hoy, quisiera que ASU influya las vidas
de todos los miembros de nuestra comunidad, no tan sólo aquellos
que forman parte de nuestra comunidad académica.
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