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La nueva universidad estadounidense
Las universidades estadounidenses orientadas a la investigación
son las mejores del mundo. Los aportes a las ciencias naturales, ciencias
sociales, artes, humanidades y campos tecnológicos, resultado de
la investigación universitaria son demasiados para mencionarse
en este discurso. El impacto en la economía estadounidense de la
investigación y de la colaboración universitaria con los
negocios y la industria, es significativo. Las universidades estadounidenses
han contribuido enormemente a la riqueza y productividad de este país.
Nuestro panorama cultural, también, de muchas maneras ha sido
definido por los descubrimientos y estudios especializados que se llevan
a cabo en nuestras universidades orientadas a la investigación.
A través de sus programas de estudios graduados, nuestras universidades
de investigación han sido en gran parte responsables por la educación
de generaciones sucesivas de los líderes de nuestra nación
en el gobierno, los negocios y la industria, nuestros educadores, científicos,
ingenieros, artistas, y profesionistas en el campo de la salud.
Pero las universidades estadounidenses de investigación no deben
permanecer en un estado estático--deben ser dinámicas. Respondiendo
a las exigencias y oportunidades de un mundo cambiante, las universidades
estadounidense orientadas a la investigación deben evolucionar.
En recientes décadas, muchos modelos posibles han sido propuestos
para lo que ha sido denominado "la nueva universidad estadounidense".
Mientras cada uno de estos modelos ofrece aproximaciones valiosas e ideas
varias, ninguno logra incorporar los cambios venideros. Cuando hablo de
la nueva universidad estadounidense, no me refiero a ningún uso
del término sino al mío propio, y de mi visión personal
para Arizona State University.
La nueva universidad estadounidense cultivaría excelencia en
la docencia, la investigación y el servicio público, proporcionando
la mejor educación posible al espectro social más amplio
posible. La nueva universidad estadounidense incluiría las necesidades
educativas de la población entera--no tan sólo de un grupo
selecto, y no tan sólo a los dotados verbal y matemáticamente.
El éxito de la nueva universidad estadounidense será medido
no por aquellos a los cuales la universidad excluya, sino por aquellos
que incluye, y de esta inclusión vendrán sus contribuciones
al progreso de la sociedad.
Creo que Arizona State University está en una posición
única para transformarse en esta institución. No solamente
puede Arizona State University superar su excelencia prevalente en la
enseñanza, investigación y servicio público, sino
que creo que puede romper con el modelo corriente de las universidades
estadounidenses orientadas a la investigación y servir como pionera
en su reconceptualización.
La vitalidad cultural y económica del Estado de Arizona está
inevitablemente vinculada con la vitalidad de sus universidades. La transformación
de Arizona State University transformará al Estado de Arizona,
enriqueciéndolo económica y culturalmente. Pero no limitemos
nuestra visión, ya que el desarrollo del modelo de la nueva universidad
estadounidense aquí en Arizona tendrá un impacto que irá
más allá de las fronteras de nuestro estado.
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